A nadie

   De tantos ahora
sin porvenires
vuelo bajito 
buscando migajas,
acecha lo que nunca quise
tanta tormenta
con acrobacias
de aguita clara,
pero de vivir se trata
errante, desarmado
se construye
a la luz del sol
la vida que ya sabemos,
la copa de vino
el brindis y la derrota
el espejo me mira
atrapa mi tristeza
recuerdo los laberintos,
a lo lejos la ciudad
pone los días en fila
por las calles que soñé
tan oscuras como siempre
escuché mi nombre caer
pero a nadie le importó.

                                                            

Sin Engaños

    Los vi pasar duros
irremediablemente tristes
como inventados por apuro
para marcar todos los casilleros,
con el encanto de los inferiores
los vi pasar en coro
con la medida perfecta
para la historia de las masas
vestidos de blanco y sucios.
   Como de otro planeta
saben su tarea como en un baile
recuerdo que alguna vez ganaran
subiran pero nunca de categoría,
se alzaron diran los diarios
revolucionarios diran los ricos
ni siquiera se van al cielo
algunos, acota el clero.
   Tal vez cuando te ame
no recuerde quienes somos
y no abriré la puerta
ni escucharemos ruido,
mejor será ponerle alas
a nuestro hijo
no sea que anochezca 
y este dolor que trae la calle
cuando está el silencio.
   Esta especie de blues
marcado por la tragedia
se distinga de otros días
improvisados de caravana
y sosegada orgía.
   Acá sin engaños
la vida es un precio
que se paga.
   No sea que anochezca
y este dolor 
que trae la calle
no sea breve.

                                              

Venceremos

     Soy de todos el peor

viví agreste, brusco de gestos

con la sonrisa necesaria

solitario rodeado de caminos

mis ojos empañados

absorben las luces de la mañana

y por así decirlo, vivo

nadie se irá éste día, solo el día

no podría con nuevas cicatrices

en ésta hoja solemne y ajada

camina la distancia entre rincones

se sube torpe a la mesa servida

el sol se regala, el día comienza

no hay tiempo para más, ni grietas

la ceniza lentamente cubre el cesped

y la vida torpemente gira a la derecha

les digo, nada surgirá de este aluvión

ni las manos sucias ni los pies hundidos, servirán

acaso un puño en alto llegue lejos

un ruido a corazón abierto

cierto estruendo de primavera

ni todo lo que una vida guarda 

en una armario servirá,

para que el ruido del mar te moje

pero calla, ésta ciudad no es nuestra

sólo los sueños caminan contigo

y conmigo en silencio

espéran los muertos

musitando venceremos...