De modo que el silencio
de esta noche
no surgirá de la sed
del naufragio enorme
que acostumbras
sin mesura
a abandonar
entre alma, hambre
y la memoria
desesperada de todas
las primaveras
que quedaron
entre lluvia y lluvia
desperdigadas.
De modo que el silencio
de esta noche
no surgirá de la sed
del naufragio enorme
que acostumbras
sin mesura
a abandonar
entre alma, hambre
y la memoria
desesperada de todas
las primaveras
que quedaron
entre lluvia y lluvia
desperdigadas.
Y si de pronto vacio
no quiero, no debo, no puedo
dime como si fuera el final
de donde vienen mis pasos,
escucha en todos los sitios
dibuja en la nube algo
no mucho solo el comienzo
como en un lienzo.
Hago de cuentas que no llevo miedo
de morir, de parar en seco
de volver a negro
de cerrar la puerta
y la llave perdida en algún recuerdo
hago luego el inventario
para caer sin demora
a eso de los sueños.
Sabes de que trata
una hambrienta ansiedad
entre que va y no viene
el triste destino de la lluvia
en la noche mas larga
de partir de donde era
a la distancia del nunca,
vengo con total impunidad
a no pertenecer jamás.
Y si de pronto me asomo
sin alas ni espejos baratos
caen las hojas como un telón,
de cuando niño conservo
el olor del piso encerado,
la extraña tos de los bares,
y las laminas repetidas del album.
Trigocam
De todo lo que sueño vivo lejos
los nombres perdidos de la infancia,
con la melancolía no resuelvo nada
en un amago de escaparme
me dispongo a soñar,
nada mas torpe que una emboscada
inútil.
De la misma forma que un abrazo
nada previsto en la nostalgia
todo, todo es pasajero y casi nada
pase lo que pase tiene fin,
un detalle será caminar por caminar
ahora bien en realidad no importa
mientras mi corazón insobornable
busque mi infancia cada noche.
No puedo saber
hasta confundirme
de que viene esa emboscada,
solo dolor,
que mas pedir
para que te toque silente,
la secreta oleada
de todavias con alas,
entre misterios
de todas las formas y epifanías
que el universo esconde.
Yo a ti si te recuerdo
como toda la sangre
que habito.
trigocam
No es necesario éste jardín
el azul de la mañana
o la noche derrotada
y la voz en las ventanas, los fantasmas
tampoco es necesaria la esperanza
y sin motivo tampoco el regreso
ni un sueño derramado al despertar
o el espejo que moja los dedos
el silente caminar cuando se pierde
no es necesaria la tristeza agazapada
tampoco el paisaje triste que respira
ni caminar todas las huellas que se alejan
la vida, el eco, el rastro, su coartada
tampoco es necesaria la eternidad
hecha a imagen y semejanza
de algo que espera en la oscuridad
pero no es necesario venir sin motivo
a dejar un rostro sin sueños
para volver lo necesario sin tiempo
y a punto de encontrar la vida
cómo un dios que no lo sabe,
tampoco es necesaria la muerte.
trigocam
De momento he perdido el pudor
y lo siento por que hay algo bello
en tenerlo,
capaz que no sea verdad
ni necesario,
pero cuando me veo triste
encuentro tus recuerdos tirados
como hojas secas,
no veo el sol,
no hay ruido de lluvia
que me traiga el día
con el equipaje que nos basta
para partir definitivamente
y olvidar que fuimos tristes
y lo único sensato sea amarse
como dos niños perdidos.
Ya no lloro como solía llorar
ahora lloro con el pecho
las lagrimas me avisan
que no hay caso
y pierdo la compostura
nada de desatino, solo llanto
como pudiera ser algo casual
casi anecdótico
aunque muero por saber
cómo es la histeria de llorar
con desparpajo
por un triunfo, una sorpresa
por un abrazo.
Lo que toca
vuelve aunque no esté,
no vaya a ser
una letanía sin gracia
que se aleje sin remedio
en un dos por tres,
si debo poner el miedo
lo prefiero a la mala memoria
y sólo a tiempo tranquilamente
lo que toca,
vuelve como una herida
a cambio del adiós
o el mejor recuerdo.
Con el sintoma de lo indigno
no puedo fingir silencio
menos en una canción que insiste
en vivir tras de mi
y en un pasillo de sueños
con su destino a quemarropa.
Tengo la imagen de un vidrio roto
que estalló cuando fuí niño,
mi sombra tenía miedo
me vi solo con un pendulo ciego
que no descansaba y que se hundía
en mi destino torpe y sin alas,
puedo decir al fin que mi noche
no termina de arrastrarme
desde entonces.
No encontré la puerta ayer
que hablase del futuro
ni del pasado podría,
me duele eternamente
haber visto sueños repartidos,
la duda era si la luz era real
y la justicia medio rota se levantó
tarde otra vez o no.
Fue tan facil envejecer,
amar por que no.
He andado triste
algunas veces.
Me jactaba de estar
roto por dentro
mil veces triste,
a veces amado
y no basta,
no estoy a tiempo
ahora que estoy en esto
¿ sientes ese ruido que siento ?
¿ no ?
por que es mio.
No veo la hora
de tu ahora
con mi ahora
cerca, cerca
solo eso.
trigocam
Hay un alegato
que me tira
que me aprieta
que sucumbe a la miseria
que no sabe lo que escoge,
arrumbado entre papeles
la inocencia se marchita.
Hay un arrebato,
cómo la verdad
me deja solo
solo yo, sin allá
me entrampo y tropiezo
con una fragil soledad,
a pesar de las huellas
con el ruido de las calles
el silencio
y la misma melodia de traje.
Será esta vez
que me llamas
con mi nombre perdido,
echado a la calle
ahora que tropiezo
con esta vida,
que perdí el camino
que lo olvido todo
y no sabré volver
y no llegaré lejos,
salvo la mañana
de un cafe a sorbos,
la palabra amor
en un libro negro,
que se niega
a olvidar mis heridas
y los domingos
con sus febreros.
trigocam
De donde viene septiembre
tan animado
revoloteando banderas
con ventolera,
con escasos sueños
la madrugada partió temprano
con las mentiras,
sin música en la cocina
no hubo lugar
para el paco y ladrón
o el caballito de bronce
y sin olor a pan en las esquinas
creimos entonces
que sería una tregua,
que seriamos niños
tras un volantín cortado
por el barrio a pie pelado
la fotografía de todos los sueños
quemadas en el fondo del patio,
el ruido de todos los miedos
el nombre del no olvidado
el vaso de vino junto a la ventana.
Son tantas las lagrimas
de aquí para allá
yo que tú dejo los sueños
para que nadie nos cuente cuentos
como si el dolor respirara
puedo sentirlo dentro.
De donde viene septiembre
con sus tropiezos, con sus agallas
con su embeleco y chimuchina
para hacer ésta muralla...
Fuí de prioridad en prioridad
me hice viejo, que duda cabe
y los diciembres y sus eneros
se hicieron piel con mis huesos
lloré en la estación cada año
aún suenan los trenes cada noche
no conozco mi nombre cuando te llamo
camino lento y ya sabes,
la arena en mis zapatos
tengo pecados que ocultar
los tengo presos,
leo para olvidar y no hay caso,
en fin
podría seguir,
la vida es un regalo inesperado
la voz que escuchas no es real,
la mía simplemente
la soledad a sus anchas y sin temor
llevo la fé intacta en morir a tiempo
dejo mis zapatos y aún camino lento
provengo del último recuerdo
o el primero.
trigocam