Nadie me dijo

      Era todo dentro de mi

lo que decía

lo que pedía cada noche

hasta amanecer,

cuando calló la ciudad

nadie me dijo lo que sería

esta derrota,

aunque olía a fogata

había una duermevela,

quisimos envejecer

envueltos en una bandera,

todo partió con la rabia

un puño en alto

los sueños rotos

la música se paseaba

a plena luz del día,

acaso las heridas se curaban

nadie lloraba

acaso los sueños y los fantasmas

merodeaban por toda la casa,

haciamos como que la muerte

no rimaba con nada

cuando calló la ciudad

nadie me dijo lo que sería

esta derrota.


                                                 


             

Nada

     Yo sé que no he sido bueno

que he soñado sueños ajenos,

que vivo de a poco

cuando no queda tiempo,

que miento con voz clara,

que el otoño permanece

en mi caminar impasible

que me lleva quizas adonde,

dentro de mi nada descansa

he recordado los días

la ventana, la mañana

y nada, nada alcanza.


                                                        


Donde amas cuando amas

     He aqui que yo no amo

que me quejo de canciones soberbias

que el delirio, que el amor, que el olvido

y me olvido las cascadas del mundo.

     Se queja mi sillón, mi mesa tenue

no adivino donde amas cuando amas.

     No corrijo amaneceres sin viento

y me inquieto, me estremezco adormecido

por que todo es sueño y no hay caso

por que mis pies algún día serán polvo.

      Y luego mis manos con mis ojos

no serán sino un llamado silencioso

para siempre.

       Para que cantar mi voz acumulada

sino hay tiempo ni temblor que me descubra

habré sido un sueño, acaso un quejido

un olor saltando la ventana cuando duermes.

       A ver cuanto silencio he conmovido

con heridas que la vida ya conoce.

No lo sé.


                                                              


       

De modo

      De modo que el silencio

de esta noche

no surgirá de la sed

del naufragio enorme

que acostumbras

sin mesura

a abandonar

entre alma, hambre

y la memoria

desesperada de todas

las primaveras

que quedaron

entre lluvia y lluvia

desperdigadas.


                                                          


De cuando niño

      Y si de pronto vacio

no quiero, no debo, no puedo

dime como si fuera el final

de donde vienen mis pasos,

escucha en todos los sitios

dibuja en la nube algo

no mucho solo el comienzo

como en un lienzo.

      Hago de cuentas que no llevo miedo

de morir, de parar en seco

de volver a negro

de cerrar la puerta

y la llave perdida en algún recuerdo

hago luego el inventario

para caer sin demora

a eso de los sueños.

      Sabes de que trata 

una hambrienta ansiedad

entre que va y no viene

el triste destino de la lluvia

en la noche mas larga

de partir de donde era

a la distancia del nunca,

vengo con total impunidad

a no pertenecer jamás.

      Y si de pronto me asomo

sin alas ni espejos baratos

caen las hojas como un telón,

de cuando niño conservo

el olor del piso encerado,

la extraña tos de los bares,

y las laminas repetidas del album.


                                                                  

                                                                                                               Trigocam

Infancia

     De todo lo que sueño vivo lejos

los nombres perdidos de la infancia,

con la melancolía no resuelvo nada

en un amago de escaparme

me dispongo a soñar,

nada mas torpe que una emboscada 

inútil.

       De la misma forma que un abrazo

nada previsto en la nostalgia

todo, todo es pasajero y casi nada

pase lo que pase tiene fin,

un detalle será caminar por caminar

ahora bien en realidad no importa

mientras mi corazón insobornable

busque mi infancia cada noche.


                                                                 


A ti si.

    No puedo saber

hasta confundirme

de que viene esa emboscada,

solo dolor,

que mas pedir

para que te toque silente,

la secreta oleada

de todavias con alas,

entre misterios 

de todas las formas y epifanías

que el universo esconde.

     Yo a ti si te recuerdo

como toda la sangre

que habito.


                                                                 

                                                                                                               trigocam

Este jardín

      

     No es necesario éste jardín

el azul de la mañana

o la noche derrotada

y la voz en las ventanas, los fantasmas

tampoco es necesaria la esperanza

y sin motivo tampoco el regreso

ni un sueño derramado al despertar

o el espejo que moja los dedos

el silente caminar cuando se pierde

no es necesaria la tristeza agazapada

tampoco el paisaje triste que respira

ni caminar todas las huellas que se alejan

la vida, el eco, el rastro, su coartada

tampoco es necesaria la eternidad

hecha a imagen y semejanza

de algo que espera en la oscuridad

pero no es necesario venir sin motivo

a dejar un rostro sin sueños

para volver lo necesario sin tiempo

y a punto de encontrar la vida

cómo un dios que no lo sabe,

tampoco es necesaria la muerte.


                                                                

                                                                                                             trigocam

Tus recuerdos

     De momento he perdido el pudor

y lo siento por que hay algo bello

en tenerlo,

capaz que no sea verdad

ni necesario,

pero cuando me veo triste

encuentro tus recuerdos tirados

como hojas secas,

no veo el sol,

no hay ruido de lluvia

que me traiga el día

con el equipaje que nos basta

para partir definitivamente

y olvidar que fuimos tristes

y lo único sensato sea amarse

como dos niños perdidos.


                                                           


Cómo es...

     Ya no lloro como solía llorar

ahora lloro con el pecho

las lagrimas me avisan

que no hay caso

y pierdo la compostura

nada de desatino, solo llanto

como pudiera ser algo casual

casi anecdótico

aunque muero por saber

cómo es la histeria de llorar

con desparpajo

por un triunfo, una sorpresa

por un abrazo.


                                                             





Huidobro frente al mar

    Hay algunos casos
en que no reconozco mis zapatos
y en la rima de calcetines
no hay más que arlequines,
mirate no somos más
que disparate
apenas silenciosamente humanos,
frente a frente en todas las esquinas
por toda la piel
toda la vida
y en la suma de los sueños
y entre ellos el ocaso
de amanecer sin ti.
     Sinceramente
hay algunas cosas
que siendo canciones
no son del caso cantarlas
y en la rima de escucharlas
te duermes.