En otoño

     Se que un rostro mutilado

se sostiene a si mismo

también los días domingo

y si después la lluvia

me calza en medio

de un hasta cuando,

sonrio,

pongo las penas en su sitio

y me cobijo.

      Hoy se me viene un dolor

de voces profundas

de apenas vestido

de verte aciago y tranquilo,

violentamente blanco

posiblemente solo

ignoro que tan muerto

en otoño. 

                                                       


Niños

 

        No sepa uno

de decires y dolores

nada sabrá la mañana

de esta noche insospechada.

        Arriba otra luna

quien sabe de que color,

no vendré si no hace falta

verte cerca como eras.

        De que apurar sabría

si caminar se puede,

guardo la distancia

de niño que la guardo.

        Aparte tu mirada

son las horas gastadas

son la culpa que cobija

el dolor que me arroja

sin paciencia a la orilla

       Si todo viene mal

te veré en la multitud

triste y de pie,

no habrá vitores

solo el paso de los niños

y su memoria rota.

                                                


Todo es huir

     Sé que es demasiado

la noche engaña

con su cobardia

te espero para soñarte

y el día insiste.

     No es suficiente

con la inocencia

con las cosas sueltas

con la vida perdida

     Cierro los ojos

para que despiertes

pero todo es huir

con alas prestadas.

      A veces duele la vida

y a veces cansa

no hay lugar

a una lampara encendida

o a la manía de la sed

por la sed.


                                              


En esta casa vacia

  Apenas te nombro en esta casa vacía 
en esta calle sin nombre 
sueles volver en silencio. 
  No sé a que llamas nosotros 
en esta telaraña perfecta 
que es la noche y que es el día 
puedo esperarte en cualquier otoño 
en un frío amanecer 
en el resumen de una lluvia. 
  Te amo y entre gotas te presumo 
necesitaba eso sí el curso de tus sueños 
para saber lo oportuno de este día. 
  No sé si ganamos la guerra 
si llorar valió la pena 
perdimos gente, lagrimas, manzanas 
el miedo no tuvo tiempo para mirarnos 
mientras las piedras caían 
el té se enfriaba, 
 ¿habremos bailado lo suficiente? 
 ¿habremos corrido tras la lluvia? 
no fuiste niña en mi espejo 
no fuí niño en el tuyo 
   Apenas te nombro en esta casa vacía 
cuando vuelves en esta calle sin nombre 
sueles volver en silencio 
te espera la puerta, la gata, 
el incienso, alguna fotografía.