Amanda Durán

    Hoy me he enterado

que ayer murió una poeta

con su voz enorme

y la extraña sensación

de saberla viva para mañana

como una ola que rompe

en la noche

y no sabe de su eternidad.


                                                                       


Pero ya no

    Ya no soy lo que tú quieras

ya no digo 

lo que tú dices que decía,

alguna vez tuve tu cara

en mi pecho

alguna vez fuimos libres

no sin antes

dejar caer palabras

sin sentido,

eramos inmortales

como dos hojas mansas

con el favor del viento.


                                                   


Así

    Traigo prisa en no morir

ni zambullirme

con un semblante de nieve,

un guiño a lo lejos

quizas donde habite

un miedo inconfesable.

    Esta agonía de amanecer

cada vez y en silencio

me ha dado por consumirme

triste, así de barro

porque he soñado rara vez

una cosa y otra cosa,

casi todo es otra cosa

y no me encuentro

en silencio

con palabras tatuadas

en mis huesos.