Cómo es...

     Ya no lloro como solía llorar

ahora lloro con el pecho

las lagrimas me avisan

que no hay caso

y pierdo la compostura

nada de desatino, solo llanto

como pudiera ser algo casual

casi anecdótico

aunque muero por saber

cómo es la histeria de llorar

con desparpajo

por un triunfo, una sorpresa

por un abrazo.