Tú crees que decides

 

   Tú crees que decides

que sirve para algo la distancia

cuando te vas a caminar

cuando te marchas de una vez

y otra vez hasta morir.

   Tú crees que decides

no saber nada de ti, solo rumores

ecos infantiles, llenos de miedo

cuando logras atrapar tu futuro

los sueños en blanco y negro

el Quitapenas de Roma con Portales

la vieja calle Adela Edwards

o el telefono 51730.

   Tú crees que decides

el bus que esperas cada mañana,

los que te gobiernan, alguna moda

la ropa que llevas, el titulo colgado

con orgullo en la pared

las noticias que miras con desgano

el color de tu cuarto por las noches

la comida en el congelador

la calle con olor a flor de lavanda,

los recuerdos en la caja de cartón

son las culpas, lo que niego

lo niego sin estar seguro

de mi nombre, del gato que tenía

de la muerte que avanza cínica

de las fechas imposibles que recuerdo

nunca quise lo que dije que quería

me llevo el ruido del mar

con sus gaviotas a todas partes


                                                         



                                                          





De pronto


 

   De pronto sabes de un invierno

permanente que pinta las ventanas

con todos los recuerdos de nada

estoy enfermo y quiero vivir

con la prisa reseca de la muerte

la hora mas desnuda se filtra 

por el jardin amarillento

el aroma es el mismo

no es dificil imaginarlo

recuerdo los pies sucios, las piedras

tus hombros perfectos en la oscuridad

la indiferencia del barro

el brillo de la gota de lluvia

camina a tientas por la mañana

no había tiempo para más

un día nublado siempre

es una buena noticia, casi siempre

pero tus pies helados como tu corazón

no se saben el camino

y lo pierden todo incluso la mañana

te lo digo al oido y no me crees

el verde era verde y lo demás flotaba

tan fina la distancia entre el frío

y morir no sé si alcanza

en seguida el remanso sin querer

y ya no te amo y no me crees

son ciertas palabras para abrazarte

y nada más, por ahora me retiro

ahí te dejo un mensaje en el muro

y el gesto gastado y secreto del adios.








A tiempo

    

   Te pido así

como un muerto

acaso la mitad de la vida

la he pasado sufriendo

para venir acá

medio en broma

 medio en serio

que aclares como

y quizas cuando

se fue en sueños

tanto deseo posible

para llorar tanto.

   Te pido así

como un muerto

que aclares

de que tanta risa

y los gestos

ya sabes

pudiendo ser risa

pudiendo ser llanto

de que hablamos

de pobres recuerdos

la vida simplemente

el miedo a que se yo

no partir a tiempo.


                                        


1974

      Como te decía
 no era necesario mostrar las garras,
 como el mejor de nosotros eramos principiantes
 la lucha recien partía el pecho se inflaba 
subió el precio del pan y la margarina
 tambien de la harina y el chocolate
 ¡pero como pudieron subir los chocolates! 
había una tía que me quería mucho 
me prestaba libros, me regaló algunos
 me llevó a ver "El hombre de la Mancha"
 y lloré por el Quijote... 
mientras un frío incesante
 ataba corazones por doquier
 había sangre en vez de hojas secas 
la vida se llamaba de cierta manera
 trato de recordar los molinos de viento
 y mientras tanto las calles recien barridas 
desde el cerro mas alto se ven como venas
 (incluso bajo los puentes) que huyen al mar,
 el sueño imposible bajo la noche mas larga
 que apremió tan irreal... 
nunca fuimos jardín 
la sombra y la tierra 
seca a pesar de la lluvia 
nos deja llorar sin miedo,
 con eso de la rabia
 ahora soy un viejo
 que sufre de ayeres
 y no se queja.

El camino

 


   Mis versos salpican

la desgracia de nacer

el desencanto de vivir

la miseria de morir

envejezco a viva voz

enmarcado en fotos viejas

mis manos son las mismas

de otras noches que se quejan

no hay tiempo de pensar

que ya no hay tiempo

el camino no era largo

aún escucho el tren partir

aún escucho el tren llegar

no hay tiempo para mas

me atrevo a crecer

caminar con puños apretados

la puerta se abre y se cierra

mientras grito nadie muere

no me canso de soñar

a veces puedo a veces no

aprieto mis labios

el dolor me reconoce

y soy otro cuando caigo

no puedo olvidarlo

mi nombre me olvida

como siempre.




Reloj...

 

   Tengo un reloj

que se ama a si mismo

me sigue en cada tristeza

no me cree despierto

se añeja de tanto esperar,

dice que sueña y no es cierto

le digo que le creo

" que harás cuando yo me detenga ",

me avisa,

apenas me detendré sin prisa,

le digo...

y pondré un cuadro

en tu lugar

para cubrir el resto de vida

que dejarás ver en el muro,

esperaré sentado sin miedo

no conozco a la muerte

pero cuando llegue

preguntaré la hora

para saber de ti.