Hay días debajo de la mesa
hay sueños sin resolver
hay jardines que se acaban en la sombra,
algún estruendo de soledad
en la intemperie
y todo sucede como si fuera
un presagio inútil
pero hace que mi herida
se quede sin alma
y como a menudo sucede
se marche con su cicatriz
mientras me distraigo.
