Una letanía así
de pronto me conmueve
y necesito partir
derrotado como se debe
con el azar en los bolsillos,
tranquilo una tarde cualquiera
con la memoria irreparable
en el horizonte y los sueños,
el perro sin gracia que no descansa
el muro transparente de la distancia
y no hay tiempo y las cicatrices siguen
no sabes porque lloro tanto
olvidé los sueños que traía,
quizás por eso, quizás por eso...
