la mirada apenas puede,
estoy seguro,
pintar el paisaje
con el corazón en la mano,
de hecho
la felicidad no podía
y cada vez fue mas dificil
el crepúsculo
en la contienda,
te aseguro que fuimos felices
sin mucho esfuerzo,
la vida se caía a pedazos
y a retazos
construiamos la brisa
que no pudimos olvidar.
