Será esta vez
que me llamas
con mi nombre perdido,
echado a la calle
ahora que tropiezo
con esta vida,
que perdí el camino
que lo olvido todo
y no sabré volver
y no llegaré lejos,
salvo la mañana
de un cafe a sorbos,
la palabra amor
en un libro negro,
que se niega
a olvidar mis heridas
y los domingos
con sus febreros.
