La misma melodía

      Hay un alegato

que me tira

que me aprieta

que sucumbe a la miseria

que no sabe lo que escoge,

arrumbado entre papeles

la inocencia se marchita.

        Hay un arrebato,

cómo la verdad

me deja solo

solo yo, sin allá

me entrampo y tropiezo

con una fragil soledad,

a pesar de las huellas

con el ruido de las calles

el silencio

y la misma melodia de traje.