Lo que toca
vuelve aunque no esté,
no vaya a ser
una letanía sin gracia
que se aleje sin remedio
en un dos por tres,
si debo poner el miedo
lo prefiero a la mala memoria
y sólo a tiempo tranquilamente
lo que toca,
vuelve como una herida
a cambio del adiós
o el mejor recuerdo.
