Hey, aqui que yo no amo
que me quejo de canciones soberbias
que el delirio, que el amor, que el olvido
y me olvido las cascadas del mundo.
Se queja mi sillón, mi mesa tenue
no adivino donde amas cuando amas.
No corrijo amaneceres sin viento
y me inquieto, me estremezco adormecido
por que todo es sueño y no hay caso
por que mis pies algún día serán polvo.
Y luego mis manos con mis ojos
no serán sino un llamado silencioso
para siempre.
Para que cantar mi voz acumulada
sino hay tiempo ni temblor que me descubra
habré sido un sueño, acaso un quejido
un olor saltando la ventana cuando duermes.
A ver cuanto silencio he conmovido
con heridas que la vida ya conoce.
No lo sé.
