miércoles, septiembre 04, 2013

EL HOGAR IMPERFECTO

José Maria Memet
La violencia es matemática y es instinto de especies. La felicidad no es efímera porque no depende de circunstancias contingentes. Exiliado de la infancia, de la escuela, de la aldea: la casa desaparece. El hogar es invisible en la mente, aunque en el patio puedas ver a las hormigas rápidas en tranco hacia su propio holocausto. La familia desaparece, es el hogar imperfecto. La manipulación de una lupa por un trío de niños, tú en el triunvirato, los fotones atravesando el cristal y potenciándose. Las hormigas retorciéndose, tratando de escapar. El olor a cadáver, los hornos. A mí que soy poeta – a manera de crítica- suelen decirme que vivo en la Luna. ¿Les he dicho yo – a manera de crítica- que viven en la tierra? ¿He asesinado a alguien en la luna? Soy poeta, no asesino. Para que los hombres no se destruyan, en la aldea o en el mundo, se deben a un respeto mítico. Sin ese respeto nada es trascendente. Cuando se es un hijo de nadie, la casa desaparece. Fue por el respeto mítico y la solidaridad que sobreviví las dictaduras. Cuando una casa desaparece, no hay destino. El destino es el lugar donde estás, no construir ahí es botar el sueño a la basura. Soñar es construir una melodía, la que quieres escuchar. Abre los ojos, no tengas miedo, es tu cantar. Escucha como construyes tu casa, la música que levantas. Qué maravilla el optimismo, que desgracia la voluntad. La voluntad inventa crímenes y los valora como esfuerzo. Entiendan: los motivos políticos, económicos o religiosos de las guerras, son nada más que un pretexto. Los verdaderos motivos son las ganas de matar gente y prenderle fuego al mundo. La casa está ahí. Nuestra felicidad no debiera ser efímera. Felicidad que no dura una eternidad no es felicidad. Ya morí cien veces, cuando morir unas mil veces no era moda. Sólo me queda mirar el crepúsculo frente al mar. La casa no existe pero es perfecta. Los peces saltan en el mar, toda especie nos conoce desde antes. Las mujeres quieren llegar a esta casa, no porque estén enamoradas, si no por que están solas y aman el poder. La poesía quema a las polillas, pero también quema los sueños. El mundo es lo que te queda, es tu casa. El lenguaje es lo que te determina. El exilio es el cáncer de la libertad. La libertad es más sagrada porque sólo necesitas respirar. Incluso si no piensas, eres parte de ella. Pero aún así, la casa desaparece. La familia, los hijos, el perro y el gato, desaparecen. Los asesinados no tienen paz si no existe búsqueda. Enterrar el tiempo requiere cuerpos amados. Si tú fueras víctima, ¿no excavarías la tierra? En América del Sur tenemos pájaros que mueren si los privan de su libertad. Por qué los seres humanos tendríamos que ser menos que un pájaro. La tierra es una casa en el espacio, el hogar imperfecto. Pero en el hogar imperfecto crecen rebeldes. Sin rebeldes los sueños son falacias y el exilio permanente. El hogar de la mentira es el poder y no tiene ideología, sólo lucra y acumula. Los diarios, la tv, cada satélite, te dicen que comprender el pasado pertenece a la imaginación, sin embargo nosotros sabemos que comprender el futuro es hacer el bien a los hombres; pero de lejos, como la luna a la tierra, por algo salimos del mar, ayudados por mareas. Esto en caso que sepas que es el mal o recorras la tierra en busca de un padre. En estos tiempos hay tantos hombres decididos a dejarse atrapar, que a veces cuando despierto a medianoche, me da miedo. Pero me calmo, porque sé que cada noche tiene su mañana.