La única felicidad.

        Vengase tarde
a la hora que sea,
que yo esté con fantasmas
con cicatrices
con heridas sin cerrar,
que ya no sepa
lo que es la felicidad,
no es motivo para negar un abrazo.
        Cuando ya nada importe
con ciertas certezas
con ciertos errores,
con los fantasmas
las cicatrices,
las heridas sin cerrar
y toda la vida
sea la única felicidad.