Para nada

    Yo estaba pendiente

de que la vida pasara rápido

no entiendo como

no había olvido, solo dolor

me bajé del bus llorando

ni aliviado ni deshecho

mi adolescencia fue un error

tuve una fe de mierda

y en una partida de ajedrez

me moría sin distinguir la derrota

se que bastaría girar el tablero,

voy de paso y no llevo sombra

mi nombre lo sabe el viento

salvo anoche que llevo llorando

entre rato y rato no importa,

la luna me registra los bolsillos,

de pronto en algún lugar respiran

la noche vuelve a ocurrir y si,

la vida no sirve para nada.


                                                      



Los sueños

       Una letanía así

de pronto me conmueve

y necesito partir

derrotado como se debe

con el azar en los bolsillos,

tranquilo una tarde cualquiera

con la memoria irreparable

en el horizonte y los sueños,

el perro sin gracia que no descansa

el muro transparente de la distancia

y no hay tiempo y las cicatrices siguen

no sabes porque lloro tanto

olvidé los sueños que traía,

quizás por eso, quizás por eso...

                                                 


Al menos

    Al menos puedo soñar
mas vale las tercas noches
las calles sencillas
entre rencillas de perros negros
y un gato borracho de luna
que se niega a despertar,
al menos puedo recorrer
la travesía del dolor encima
ciertas sombras solitarias
toda la nostalgia de lo imposible,
el tiempo ya no importa
el ayer no se sostiene
al menos solo es cómplice,
de alguna ventana
de alguna mañana
de algún niño y su otoño perdido.

                                                                     

  


Lo que dura...

   Sabes que todo es relativo a Dios

y todo es relativo a la muerte,

sabes, estuve contemplando mi vida

estuve contemplándome desnudo,

sabes que todo es parecido a una farsa

y todo es parecido a deslizarse

sabes, estuve esperando a Godot hace un tiempo

por que anotar los sueños, me cansó.

    Y es sencillo jugar

tomando en cuenta que

no saldrás vivo de esta ingeniosa realidad

que dura lo que dura una flor

y menos.

     Sabes que todo es relativo al dolor

y todo es relativo...

     Y es preciso sentir y llorar y reír y correr

y dudar y caer y crecer y seguir y jugar

y vivir y elegir y poder y curar

y partir y volver y amar porque así

es la cosa no más,

no hace mucho creí

pero así es la cosa.

     Y el orgullo, la vanidad

y tus tetitas muñeca

duran lo que dura una flor

y menos.

                                                   


                                                                    



 

La utopía

   Había un cierto rumor

a despedida

a despilfarro de ciertos días

que llenaron de desamparo,

había un oráculo

en cada amanecer

con un puente abandonado,

todos lo sabíamos

no seguiríamos juntos,

los libros sin leer

la música derramada

como hojas sueltas,

las fotos que ya no importan

la contienda, el azar

la utopía en retirada.


                                                      



A veces

   A veces olvido cosas
cosas que no quiero olvidar,
miro por la ventana
por donde tambien se asoma
mi gata orgullosa de ser gata
y yo que no puedo ser feliz
con mi cabeza llena de batallas
camino lento y no importa
si mi paciencia no alcanza
mis sueños corren, se alejan,
justo que morí anoche
me viene a visitar
con parsimonia y flores secas
la plaza mas fría y oscura,
el foco roto con las primeras 
pedradas de la infancia
fuí niño algunas veces
los viernes casi nunca
los perros de nadie
que no se cansan,
el espejo cansado de buscarme
la noche y su eternidad,
de pronto mi nombre
se encarama
al amargo recuerdo.
   He venido torpe a esta derrota
a este crepúsculo en retirada,
lo siento pero no entenderías
olvidalo, no necesito explicarlo,
este ajetreo polvoriento
sin alma ni cipreses,
la zalagarda del alma
mientras la vida pasa.
   A veces recuerdo cosas
cosas que no quiero recordar.

                                                    

Un país

     Me desparramo

entre tu Chile y el mio

pasan los vientos

y siempre pasa lo mismo

regreso a mis días tristes

mi mano levantada

y todo lo inútil que fue,

acariciar tu pelo

durante la guerra fría,

oigo que los cobardes

fueron otros

pero es tarde

fragil los sueños

hambrientos y fragiles

salimos viejos de ahí,

la alegría es un soplo helado

que se llevó la mañana,

la memoria derrotada

que muere en una canción de moda,

ya no hay ganas

en una estación de trenes

llora un país

esperando el regreso.


                                                              



1973, septiembre

       Alguna vez soñé
que todos se irían,
que beberiamos por los heroes
en esta mesa sin mantel
mientras olvidábamos sus nombres
y borrachos contábamos historias
que ocurrían días después
cuando la muerte caminaba
dueña del futuro y sin prisa,
nosotros los que recordamos
nunca seremos heroes.
       Ahí donde esta la vida
que abrazaba al viento,
los muertos entre los charcos
el amanecer olor a pan
cuando corría a la escuela
entre fantasmas que se reían
con sus botellas vacías,
las radios recién prendidas,
nadie sabía barrer la tristeza
mientras la mañana
se tiende a los pies de la cama
escribo el primer poema
sin que nadie sospechara
de mis luciernagas.

                                                       

Duele

       Duele

y no sería importante

si no doliera,

las calles a oscuras

el eterno amor

que no vuelve,

los pasos en silencio

los muertos pasajeros

que gobiernan el día,

el ruido de la noche

que ensucia la mañana

para volverla eterna,

no soy una mirada postrera

debo volverme de arena

para que mi sueño

descanse mejor,

cierta revelación

con pobres momentos

la historia de la muerte 

entre la algarabía

de una ciudad sin gaviotas

con el ruido del mar

y la bocanada de un tren

que pasó cuando era pequeño

y que aún no llega,

ya siendo otoño en mi pecho

creí que volvería pronto

como un rumor de hielo

pero no fue así,

esperaba la caricia en mi pelo

detras de lo inutil que sería,

duele

y no sería importante

si no doliera.

                                                           

                                                                               

Tantas cosas

    Aquí te vi junto a mi sombra

todavía la vida nos sabía,

he venido con ciertos sueños

a visitar tu recuerdo y esperar,

no soy lo que esperabas aquel día

no somos definitivamente tu y yo,

no somos las palabras y tantas cosas,

mañana he venido a esperarte

para que me recuerdes, todavía

y si el tiempo pasa volveré

dispuesto a recordar lo que no fuimos

en fin, las palabras, tantas cosas.


                                                               



Decía...

     Todo lo que supe tan temprano

se hizo tarde para todo

los muertos con los vivos

cierta letanía, ciertos relámpagos,

cierto bullicio,

tarde o temprano fue la vida,

no hay campanas en este lugar

tampoco quedaron fotografías,

ceguera y sentimentalismo

la patria recién pintada

con colores que no existen,

pintados por los nietos

de los hijos de los muertos

que no saben que están vivos

válgame la mirada que tengo

sobre estos y otros asuntos viejos

tiernas promesas, ingenuas casi

que no resisten algún valor

salvo en vuelo a ciegas

entre una frondosa desesperanza

     Se dan bien dos pasos y la caída

luego el fuego respira, se enfría

cae la bruma y no hay salida

acaso los enemigos son los amigos

y en un circo pobre nos descubrimos

con la rima de la esperanza

pero me atrevo a no confiar

en el sueño que muere cada día

" un hombre es lo que hace

con que hicieron de él "

decía...


                                                            


A mi edad

      Tengo ganas de no decir nada

de no llorar jamás

de no mirar las cosas

de no decir que es cierto

que no lo creo

que no sé que hacer conmigo,

a mi edad se suele estar despierto

para mirar los libros

y conversar con ellos

para abrir las cajas

que cerramos cuando niño

para rescatar la pobre soledad

que te persigue.

                                                   


Me busca...

      Tú sabes lo herido de oscuridad que vengo

que regreso cada día, que me distraigo

con ciertas cosas

y no presumo, no debería,

el amanecer para mi

es el peor de los errores

partiendo por la brisa fresca

y los pajaros

que te digo de los pajaros

insoportables como siempre,

esto será para largo sin duda

la vida con sus caprichos

no cesa de llamar a la ventana,

mi reclamo es en vano

mis huellas que borro

no desaparecen y es inútil

apenas contengo la vida

con su despilfarro de luz

la lluvia me busca y no se cansa

el mar tiene esa canción

desde mi infancia y no se cansa

te juro que escucho trenes

en todas partes y aquí no hay trenes

la vida insoportable me busca

entre callejones y no se cansa.


                                                         


Matías

     

       Lloré porque había que llorar

no porque el sueño fuera otro

porque la vida te da la espalda

los sueños se quedan solos, mudos,

tan triste se queda uno, solo,

por una vida pequeña, fragil

que no te dice nada pero grita

con ese amor de otro mundo

donde los sabios no entienden

porque estan aquí sino para quererte

y no era necesario tu muerte

pero tu eternidad nos consuela

cómo un dios que no entendemos.


                                                       


El miedo

      Esta venganza

envuelta en desasosiego

con una sutil torpeza

que arrastro desde que fuí niño,

me puse de pie

y fingí querer a mi padre

soñaba con su muerte

la desee con descaro

cuando supe que no me quería,

fué con el correr de los años

los días, las heridas

que su sombra me hacía daño

que sus golpes me despojaban

de la felicidad y su azarosa ruta.

      No necesito explicar nada mas

el ruido del cabrochico

el miedo revoloteando

el gato regalón que no se

la nieve que cayó una vez

la risa que me buscaba

el llanto que dibujaba

los demonios en el jardin

en la noche, en la mañana

la vida como una bolsa en la cabeza,

cogí algunas cosas para el viaje

palabras de prisa, sueños

lagrimas de otras mañanas

la lluvia y su música

todos los mares, nada importante

pero el miedo, el miedo

me trae de la mano

es lo primero que recogí

para quererme de veras,

es cierto que lo enterré

ayer y antes de ayer

pero me sirve el café

cada mañana frente a la ventana

soy feliz, triste y viejo

con pobres recuerdos

en blanco y negro.

                                                  

                                                  



                                                   

Aquí

 

        De algún momento

lo hecho estaba hecho

el sol se enfrentaba

a la ceguera del invierno

los pobres murmuraban el amor,

la tarde en trozos pequeños

se volvía inútil y se derramaba

por la piel, por los ojos

todo el recuerdo innecesario

de lo que mañana no ocurrió

y aquí esperando.