Cerca

    Fue tan facil envejecer,

amar por que no.

    He andado triste

algunas veces.

    Me jactaba de estar

roto por dentro

mil veces triste,

a veces amado

y no basta,

no estoy a tiempo

ahora que estoy en esto

¿ sientes ese ruido que siento ?

¿ no ?

por que es mio.

    No veo la hora

de tu ahora

con mi ahora

cerca, cerca

solo eso.

                           

                                                       


                            

                                                               

La misma melodía

      Hay un alegato

que me tira

que me aprieta

que sucumbe a la miseria

que no sabe lo que escoge,

arrumbado entre papeles

la inocencia se marchita.

        Hay un arrebato,

cómo la verdad

me deja solo

solo yo, sin allá

me entrampo y tropiezo

con una fragil soledad,

a pesar de las huellas

con el ruido de las calles

el silencio

y la misma melodia de traje.


                                                            


La mañana

      Será esta vez

que me llamas

con mi nombre perdido,

echado a la calle

ahora que tropiezo

con esta vida,

que perdí el camino

que lo olvido todo

y no sabré volver

y no llegaré lejos,

salvo la mañana

de un cafe a sorbos,

la palabra amor

en un libro negro,

que se niega

a olvidar mis heridas

y los domingos

con sus febreros.

                                                               


Los Días

      De donde vengo
la mirada apenas puede,
estoy seguro,
pintar el paisaje
con el corazón en la mano,
de hecho
la felicidad no podía
y cada vez fue mas dificil
el crepúsculo
en la contienda,
te aseguro que fuimos felices
sin mucho esfuerzo,
la vida se caía a pedazos
y a retazos
construiamos la brisa
que no pudimos olvidar.

                                                                            

El Once

     De donde viene septiembre

tan animado

revoloteando banderas 

con ventolera,

con escasos sueños

la madrugada partió temprano

con las mentiras,

sin música en la cocina

no hubo lugar

para el paco y ladrón

o el caballito de bronce

y sin olor a pan en las esquinas

creimos entonces

que sería una tregua,

que seriamos niños

tras un volantín cortado

por el barrio a pie pelado

la fotografía de todos los sueños

quemadas en el fondo del patio,

el ruido de todos los miedos

el nombre del no olvidado

el vaso de vino junto a la ventana.

    Son tantas las lagrimas

de aquí para allá

yo que tú dejo los sueños

para que nadie nos cuente cuentos

como si el dolor respirara

puedo sentirlo dentro.

     De donde viene septiembre

con sus tropiezos, con sus agallas

con su embeleco y chimuchina

para hacer ésta muralla...


                                                             




Recuerdo

     Fuí de prioridad en prioridad

me hice viejo, que duda cabe

y los diciembres y sus eneros

se hicieron piel con mis huesos

lloré en la estación cada año

aún suenan los trenes cada noche

no conozco mi nombre cuando te llamo

camino lento y ya sabes,

la arena en mis zapatos

tengo pecados que ocultar

los tengo presos,

leo para olvidar y no hay caso,

en fin

podría seguir, 

la vida es un regalo inesperado

la voz que escuchas no es real,

la mía simplemente

la soledad a sus anchas y sin temor

llevo la fé intacta en morir a tiempo 

dejo mis zapatos y aún camino lento

provengo del último recuerdo

o el primero.


                                                                     


Aquí

   Nada está escrito

por estar aquí

por el solo hecho

de estar aquí,

apenas un error

un simple error

que vuelve cada día

a renovar la miseria

de estar aquí.

                                                                              


Los hechos

      La burda refriega

de los hechos

se distancia de mi yo

recién peinado, 

no estuve ahí

para partir, para reir

así fueron los hechos

asi de tanto recordalos

no fuí yo, la soledad

sino el mantel

a cuadros

manchado del tiempo

recién usado.


                                                   


No era

      Cuando te dije

que yo no estaba

era que yo no estaba

no que hubiera muerto

de morir de veras, 

sino que como las olas

que salen a respirar

cada cierto rato

entre caprichos de arena

y el sol que respira

por todos nosotros.


                                                     


Padre que estas en los cielos

     Que de bueno

te podría inventar,

entre tanto pendenciero recuerdo

y triste final.

     No alardees,

nunca fuiste mi sueño escondido.


                                                        


Un villano decente

      En que estuve a los 9

que me robaba los cigarrillos

en el Quitapenas de mi tia Lala,

desde ahí soy un fraude 

lo demás ha sido

envejecer la verguenza

de echarme a morir

como un triste niño

que robaba las hostias

para mis gatitos

cada domingo en la misa,

o después los acordes galanos

de Rabo de Nube

a los 17

mientras soñaba de puro arrojo

ser un villano decente.

     Se mece mi memoria

entre las alas 

y el misterio

de no poder llegar

allá tan lejos,

con suerte mañana

apenas seamos esto.

                                                            


                                                          



Amanda Durán

    Hoy me he enterado

que ayer murió una poeta

con su voz enorme

y la extraña sensación

de saberla viva para mañana

como una ola que rompe

en la noche

y no sabe de su eternidad.


                                                                       


Pero ya no

    Ya no soy lo que tú quieras

ya no digo 

lo que tú dices que decía,

alguna vez tuve tu cara

en mi pecho

alguna vez fuimos libres

no sin antes

dejar caer palabras

sin sentido,

eramos inmortales

como dos hojas mansas

con el favor del viento.


                                                   


Así

    Traigo prisa en no morir

ni zambullirme

con un semblante de nieve,

un guiño a lo lejos

quizas donde habite

un miedo inconfesable.

    Esta agonía de amanecer

cada vez y en silencio

me ha dado por consumirme

triste, así de barro

porque he soñado rara vez

una cosa y otra cosa,

casi todo es otra cosa

y no me encuentro

en silencio

con palabras tatuadas

en mis huesos.

                                                    


Acá

    Tengo la reputación

de no estar bien,

hay algo de eso,

acá deteriorado

sin una pizca

de  echarse a morir

con mis pasos cortos

de gato enjaulado.

      Suelo reirme de a poco

abofeteando la mañana

que atraviesa mi ventana,

acá de pie

vuelvo a caer

por si me vieras

olvidé lo que soy,

ya no te hablo

como tantas veces,

acaso brotan sombras

a cierta hora,

alguna vez te hablé

nada más bastaba

y la madrugada

jamás llegaba.

                                                    


Interlunio

  ¿  En que planeta vives esta noche ?

¿ a que distancia apuesto que te alejas ?

subes a la silla interminable que no estaba

y me esperas, te apareces, justamente casi nada.

    Es que hoy te estrellas con la puerta

con la lluvia de espejos y arlequines

no podría caminar sin sorprenderme,

sin dibujar tu vida hasta mañana.