La única felicidad.
Cuando termina el día
Cansado de estar triste
tenías la actitud de un niño
que miraba la hoja a punto de caer
y a los perros que en la noche
ladraban a los fantasmas
que buscaban en la basura
las sobras de la tierra prometida.
Apuesto que sabrás
de lo que hablo,
de la muerte y su sonrisa
del hielo que se calla
de lo breve del amor,
de los ojos que te buscan
cuando la vida se derrama lejos.
No ser feliz es un puñal,
vale morir cuando termina el día
antes de la cuita permanente
y dejar que los perros ladren.
Para nada
Yo estaba pendiente
de que la vida pasara rápido
no entiendo como
no había olvido, solo dolor
me bajé del bus llorando
ni aliviado ni deshecho
mi adolescencia fue un error
tuve una fe de mierda
y en una partida de ajedrez
me moría sin distinguir la derrota
se que bastaría girar el tablero,
voy de paso y no llevo sombra
mi nombre lo sabe el viento
salvo anoche que llevo llorando
entre rato y rato no importa,
la luna me registra los bolsillos,
de pronto en algún lugar respiran
la noche vuelve a ocurrir y si,
la vida no sirve para nada.
Los sueños
Una letanía así
de pronto me conmueve
y necesito partir
derrotado como se debe
con el azar en los bolsillos,
tranquilo una tarde cualquiera
con la memoria irreparable
en el horizonte y los sueños,
el perro sin gracia que no descansa
el muro transparente de la distancia
y no hay tiempo y las cicatrices siguen
no sabes porque lloro tanto
olvidé los sueños que traía,
quizás por eso, quizás por eso...
Al menos
Lo que dura...
Sabes que todo es relativo a Dios
y todo es relativo a la muerte,
sabes, estuve contemplando mi vida
estuve contemplándome desnudo,
sabes que todo es parecido a una farsa
y todo es parecido a deslizarse
sabes, estuve esperando a Godot hace un tiempo
por que anotar los sueños, me cansó.
Y es sencillo jugar
tomando en cuenta que
no saldrás vivo de esta ingeniosa realidad
que dura lo que dura una flor
y menos.
Sabes que todo es relativo al dolor
y todo es relativo...
Y es preciso sentir y llorar y reír y correr
y dudar y caer y crecer y seguir y jugar
y vivir y elegir y poder y curar
y partir y volver y amar porque así
es la cosa no más,
no hace mucho creí
pero así es la cosa.
Y el orgullo, la vanidad
y tus tetitas muñeca
duran lo que dura una flor
y menos.
La utopía
Había un cierto rumor
a despedida
a despilfarro de ciertos días
que llenaron de desamparo,
había un oráculo
en cada amanecer
con un puente abandonado,
todos lo sabíamos
no seguiríamos juntos,
los libros sin leer
la música derramada
como hojas sueltas,
las fotos que ya no importan
la contienda, el azar
la utopía en retirada.
A veces
Un país
Me desparramo
entre tu Chile y el mio
pasan los vientos
y siempre pasa lo mismo
regreso a mis días tristes
mi mano levantada
y todo lo inútil que fue,
acariciar tu pelo
durante la guerra fría,
oigo que los cobardes
fueron otros
pero es tarde
fragil los sueños
hambrientos y fragiles
salimos viejos de ahí,
la alegría es un soplo helado
que se llevó la mañana,
la memoria derrotada
que muere en una canción de moda,
ya no hay ganas
en una estación de trenes
llora un país
esperando el regreso.
1973, septiembre
Duele
Duele
y no sería importante
si no doliera,
las calles a oscuras
el eterno amor
que no vuelve,
los pasos en silencio
los muertos pasajeros
que gobiernan el día,
el ruido de la noche
que ensucia la mañana
para volverla eterna,
no soy una mirada postrera
debo volverme de arena
para que mi sueño
descanse mejor,
cierta revelación
con pobres momentos
la historia de la muerte
entre la algarabía
de una ciudad sin gaviotas
con el ruido del mar
y la bocanada de un tren
que pasó cuando era pequeño
y que aún no llega,
ya siendo otoño en mi pecho
creí que volvería pronto
como un rumor de hielo
pero no fue así,
esperaba la caricia en mi pelo
detras de lo inutil que sería,
duele
y no sería importante
si no doliera.
Tantas cosas
Aquí te vi junto a mi sombra
todavía la vida nos sabía,
he venido con ciertos sueños
a visitar tu recuerdo y esperar,
no soy lo que esperabas aquel día
no somos definitivamente tu y yo,
no somos las palabras y tantas cosas,
mañana he venido a esperarte
para que me recuerdes, todavía
y si el tiempo pasa volveré
dispuesto a recordar lo que no fuimos
en fin, las palabras, tantas cosas.
Decía...
Todo lo que supe tan temprano
se hizo tarde para todo
los muertos con los vivos
cierta letanía, ciertos relámpagos,
cierto bullicio,
tarde o temprano fue la vida,
no hay campanas en este lugar
tampoco quedaron fotografías,
ceguera y sentimentalismo
la patria recién pintada
con colores que no existen,
pintados por los nietos
de los hijos de los muertos
que no saben que están vivos
válgame la mirada que tengo
sobre estos y otros asuntos viejos
tiernas promesas, ingenuas casi
que no resisten algún valor
salvo en vuelo a ciegas
entre una frondosa desesperanza
Se dan bien dos pasos y la caída
luego el fuego respira, se enfría
cae la bruma y no hay salida
acaso los enemigos son los amigos
y en un circo pobre nos descubrimos
con la rima de la esperanza
pero me atrevo a no confiar
en el sueño que muere cada día
" un hombre es lo que hace
con que hicieron de él "
decía...
A mi edad
Tengo ganas de no decir nada
de no llorar jamás
de no mirar las cosas
de no decir que es cierto
que no lo creo
que no sé que hacer conmigo,
a mi edad se suele estar despierto
para mirar los libros
y conversar con ellos
para abrir las cajas
que cerramos cuando niño
para rescatar la pobre soledad
que te persigue.
Me busca...
Tú sabes lo herido de oscuridad que vengo
que regreso cada día, que me distraigo
con ciertas cosas
y no presumo, no debería,
el amanecer para mi
es el peor de los errores
partiendo por la brisa fresca
y los pajaros
que te digo de los pajaros
insoportables como siempre,
esto será para largo sin duda
la vida con sus caprichos
no cesa de llamar a la ventana,
mi reclamo es en vano
mis huellas que borro
no desaparecen y es inútil
apenas contengo la vida
con su despilfarro de luz
la lluvia me busca y no se cansa
el mar tiene esa canción
desde mi infancia y no se cansa
te juro que escucho trenes
en todas partes y aquí no hay trenes
la vida insoportable me busca
entre callejones y no se cansa.
Matías
Lloré porque había que llorar
no porque el sueño fuera otro
porque la vida te da la espalda
los sueños se quedan solos, mudos,
tan triste se queda uno, solo,
por una vida pequeña, fragil
que no te dice nada pero grita
con ese amor de otro mundo
donde los sabios no entienden
porque estan aquí sino para quererte
y no era necesario tu muerte
pero tu eternidad nos consuela
cómo un dios que no entendemos.









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